SERIE DISEÑO DE BASES DE DATOS: ¿Y por qué diseñar una base de datos?

Hace bastante tiempo quería escribir un artículo de nivel “básico” sobre este tema y al decir básico no pretendo, de ninguna manera, sugerir que es un asunto de principiantes, sino todo lo contrario son aspectos que se deben tener en cuenta y bien aprendidos para considerarse a si mismo un profesional con conocimiento de bases de datos.

Bien, hace más de 7 años dicto un curso de Diseño y Programación de Bases de Datos y cada ciclo, en la primera clase, me pongo como objetivo despertar el interés de mis alumnos por la materia que les impartiré durante 16 semanas. Pues bien este post va dirigido principalmente a ellos, con la clara idea de que será de utilidad a cualquier individuo que quiera documentarse un poco más sobre esta cautivadora disciplina.

En sucesivas entregas tocaré aspectos relacionados a teoría de base de datos, por ejemplo: la diferencia entre dato e información, por ahora me centraré unicamente en la necesidad y utilidad del diseño de una base de datos. Una base de datos es, en muchos sentidos, un repositorio de datos, este repositorio puede ser ya sea digital: una hoja de cálculo, un archivo de datos de Microsoft SQL Server o Microsoft Access; o físico: un gavetero con las hojas de vida de los alumnos de una escuela, una agenda telefónica de papel o un libro mismo.

Discutiremos más adelante acerca de un componente esencial de un sistema administrador de bases de datos llamado: motor de base de datos, que es quien marca la diferencia en el acceso y manejo a los tipos de base de datos que mencionamos, por ahora debemos indicar que éstas bases de datos o repositorios, comparten características comunes, que podemos resumir en dos factores simples: estructura y orden.

Una base de datos debe poseer cierta estructura, esta estructura es justamente a lo que apunta el modelamiento de base de datos, imaginemos por un momento que un ingeniero civil emprenda la construcción de una casa sin utilizar planos, imposible, ¿cierto? de la misma manera un profesional de base de datos no debería iniciar la construcción de un repositorio de datos, por más pequeño que éste sea, sin un diseño previo de la estructura.

En base a mi experiencia, debo decir que cuando uno plasma ya sea en un papel o en una herramienta de diseño la estructura del futuro repositorio, las dudas y detalles saltan a la vista, lo que conlleva a la corrección oportuna de estos detalles, que en la etapa previa a la construcción son sencillos de corregir mientras que en la etapa posterior a la construcción son costos tanto en tiempo como en dinero, nuevamente, imaginen un ingeniero civil queriendo modificar el diseño de una casa, una vez construída: inaudito, ¿no?

Para crear diseños de bases de datos, es posible hacer uso de herramientas de diseño en versiones gratuitas, por ejemplo: ERwin Data Modeler Community Edition o simplemente una hoja de papel y dado que es necesario hacer que lo que modelamos sea entendido por terceros debemos usar un lenguaje común, por lo que es recomendable utilizar un estándar de modelamiento, por ejemplo: el modelo relacional, actualmente el modelo más usado a nivel y que fue propuesto por Edgar Frank Codd en la década del 70. De este modelo hablaremos también en un post sucesivo.

Una vez que el repositorio ya fue plasmado, se procederá a construirlo ya sea digitalmente, en un sistema administrador de bases de datos comercial o fisicamente, en los ejemplos que indicamos previamente. Posteriormente, poblaremos el repositorio con datos de nuestro interés, pero imaginemos que una vez poblado el repositorio e intentemos accederlos no podamos pues la cantidad de datos es tan grande que una búsqueda toma horas o días.

Pues bien, para esto el repositorio de datos necesita poseer cierto orden que permita que el acceso a los datos que contiene sea lo suficientemente rápido como para hacer que el repositorio sea útil para los propósitos para los que fue creado. A nadie le gustaría tener una base de datos, poblada de los datos que necesitamos pero la cual es imposible de usar por lo difícil y dilatado que es acceder a su contenido. El orden en un repositorio es en gran parte consecuencia de un buen diseño y en gran parte de la existencia de otras estructuras llamadas índices, de los cuales también hablaremos más adelante.

En conclusión, el diseño de una base de datos es necesario para emprender la creación de una base de datos o repositorio. El cómo hacerlo, será motivo de mucho por hablar más adelante.

 

 

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